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NAD+ en la investigación sobre envejecimiento canino

El perro de compañía se volvió, en la última década, un modelo formal de investigación sobre envejecimiento. Comparte el ambiente de las personas, tiene acceso a un sistema de salud sofisticado y vive mucho menos, lo que permite observar un curso de vida completo en pocos años. Sobre ese marco general hay bastante publicado. Sobre NAD+ en perros específicamente hay muy poco, y esta página existe en buena medida para decir con precisión cuánto es ese poco.

Aclaración que conviene hacer antes que nada: lo que sigue es un relevamiento de qué se investiga. El NAD+ es material de investigación de laboratorio, no es un medicamento ni un producto de uso veterinario, y no está aprobado por SENASA ni por ANMAT para su administración a animales fuera de un protocolo de investigación. Este artículo no reproduce pautas de administración de ningún estudio y no debe leerse como una orientación sobre qué hacer con un animal.

Por qué el perro entró en la investigación sobre envejecimiento

El Dog Aging Project (DAP) es un estudio longitudinal de largo plazo en decenas de miles de perros de compañía, descrito en Nature en 2022. Su argumento de partida es que el perro doméstico está entre las especies de mamíferos más variables en morfología, comportamiento, riesgo de enfermedad asociada a la edad y expectativa de vida, y que esa variabilidad —combinada con vivir en el mismo ambiente que las personas— lo vuelve una oportunidad poco común para separar factores genéticos, ambientales y de estilo de vida.

El proyecto recolecta encuestas, información ambiental, historias clínicas veterinarias electrónicas, secuenciación genómica, clinicopatología y fenotipos moleculares de células sanguíneas, plasma y materia fecal. De ahí salieron dos trabajos que dan contexto a cualquier discusión sobre metabolismo y edad en la especie.

El primero es un relevamiento del metaboloma plasmático de la cohorte de precisión del DAP, publicado en Aging Cell en 2025: encontró efecto de la edad en alrededor del 36 % de los metabolitos medidos e identificó a los aminoácidos modificados postraduccionalmente como un biomarcador de edad robusto, con la función renal mediando cerca de la mitad de ese efecto. El segundo es TRIAD, el ensayo de rapamicina en perros sanos de mediana edad reclutados del DAP: un estudio aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo y multicéntrico que sus autores describen como el primer test riguroso de una intervención farmacológica contra el envejecimiento biológico, con métricas de longevidad y de salud como objetivos, hecho fuera del laboratorio en cualquier especie.

Hay además una razón concreta por la que el deterioro cognitivo canino atrae atención: un trabajo de 2021 midió amiloide beta 42 en tres regiones del cerebro de perros de compañía y encontró correlaciones positivas significativas con la edad en las tres, y correlación con el puntaje de la escala de Disfunción Cognitiva Canina en un análisis multivariado. El perro que envejece desarrolla espontáneamente una patología con paralelos a la humana, cosa que el ratón de laboratorio no hace.

Qué se midió específicamente sobre NAD+ en perros

El contenido de NAD+ en músculo

Es el único trabajo que midió NAD+ en tejido canino. Un estudio de 2023 en el perro golden retriever con distrofia muscular (GRMD), el modelo canino de distrofia de Duchenne, encontró que el contenido de NAD+ está disminuido en los músculos estriados de los animales afectados, con alteración de PARP-1, una de las enzimas que consumen NAD+ como co-sustrato. Los autores probaron después aumentar el NAD+ con nicotinamida y reportaron que eso redujo «modestamente» algunos aspectos de la enfermedad muscular.

El matiz es importante: es un modelo de enfermedad genética, no de envejecimiento. Dice que en el perro se puede medir NAD+ tisular y que el sistema responde; no dice nada sobre qué pasa con el NAD+ de un perro sano a medida que cumple años.

SIRT1 en fibroblastos

Un trabajo de 2024 cultivó fibroblastos primarios de cachorros de razas chicas y grandes y de perros viejos, y cuantificó SIRT1 —una de las enzimas dependientes de NAD+— antes y después de someter las células a estrés. Entre otros resultados, encontró que la concentración de SIRT1 baja con la edad en perros domésticos de las dos clases de tamaño. Es una medición indirecta —una enzima que depende del NAD+, no el NAD+ mismo— pero es una de las pocas hechas sobre células caninas a lo largo de la vida.

El único ensayo controlado publicado

En 2024 se publicó un ensayo clínico aleatorizado, controlado y doble ciego en 70 perros de compañía de 10 años o más con deterioro cognitivo leve a moderado, que recibieron placebo o una combinación de un senolítico y un precursor de NAD+ en dos niveles de dosis. Cincuenta y nueve perros llegaron al punto final primario de tres meses y cincuenta y uno al secundario de seis.

Los resultados, con sus claroscuros: hubo diferencia significativa entre grupos en el cambio de la escala de disfunción cognitiva reportada por los dueños (p = 0,02), con el mayor descenso en el grupo de dosis completa. Pero no se detectó diferencia entre grupos con las pruebas cognitivas hechas en la clínica, ni en la actividad medida con acelerómetros de collar. La proporción de perros que mejoró en fragilidad y en actividad reportada por el dueño fue mayor en el grupo de dosis completa, pero esa diferencia no alcanzó significancia. Los eventos adversos ocurrieron por igual en los tres grupos. Y el dato que los propios autores subrayan: todos los grupos mejoraron en cognición, fragilidad y actividad, lo que sugiere efecto placebo y un beneficio propio de participar en el ensayo.

Ese mismo trabajo deja constancia de cuán chica es la literatura previa: sus autores señalan que, hasta ese momento, había un solo estudio canino publicado con un precursor de NAD+ — el de la distrofia muscular que se cita más arriba.

Los trabajos exploratorios

Tres estudios recientes tocan el tema de costado. Uno de 2024 secuenció el ARN de glóbulos blancos de perros domésticos de 1 a 9 años, identificó 61 genes asociados a la edad —en su mayoría de metabolismo y función inmune— y después trató perros viejos con células madre mesenquimales caninas, mononucleótido de nicotinamida y rapamicina: los tratamientos redujeron significativamente IL-6 y TNF-α, mientras que la mejora de la función cardíaca y la reversión de tres genes candidatos correspondieron específicamente a las células madre.

Otro, de 2025, reporta que la suplementación con NMN aumenta el recambio de NAD acoplado a una reducción de los ARN con cap de NAD tanto en humano como en perro, y propone esos ARN de sangre como biomarcador sensible a la exposición. El tercero, de 2026, es trabajo in vitro: células epiteliales intestinales caninas tratadas con NMN mostraron enriquecimiento de genes de ciclo celular, senescencia e inflamación, más ATP y actividad de los complejos I, III y V, y menos especies reactivas de oxígeno.

Lo que esta literatura no dice

Es tan importante como lo anterior, y es donde la divulgación se desborda:

  • No hay una curva de NAD+ por edad en perros sanos. El descenso del NAD+ con la edad está medido en ratón y en C. elegans, no en el perro de compañía. Lo único medido en tejido canino es el déficit en un modelo de distrofia muscular.
  • El único ensayo controlado midió una escala reportada por los dueños. Las pruebas objetivas hechas en la clínica y la actividad medida con acelerómetro no mostraron diferencia entre grupos, y todos los grupos mejoraron.
  • Los efectos de los trabajos exploratorios no son atribuibles sólo al NAD+. En el estudio de intervención de 2024 el NMN se administró junto con otras dos intervenciones y el diseño no permite separar sus contribuciones.
  • No existe pauta veterinaria aprobada. Nada de lo anterior constituye un protocolo, una dosis ni una recomendación, y este artículo no las reproduce a propósito.

La base sobre modelos murinos, que es mucho más extensa y también más matizada de lo que suele contarse, está en NAD+ y envejecimiento en modelos animales. El concepto general de la molécula, en qué es el NAD+ y por qué importa en la investigación celular.

El material de investigación

Para protocolos de investigación en modelos animales, el NAD+ se ofrece en una presentación reducida de NAD+ 100 mg, dentro de la Línea Pets: el mismo compuesto y el mismo certificado de análisis que el vial de catálogo, con menos cantidad por vial. Se suministra liofilizado y se reconstituye con agua bacteriostática siguiendo la guía de reconstitución. Es material de laboratorio: no es un medicamento veterinario y no debe administrarse a una mascota.

Preguntas frecuentes

¿Se midió el NAD+ en perros?

Sí, pero en un contexto muy acotado. El único trabajo publicado que midió contenido de NAD+ en tejido canino lo hizo en los músculos estriados del perro golden retriever con distrofia muscular, el modelo canino de distrofia de Duchenne, y encontró el NAD+ disminuido junto con alteración de PARP-1. No existe, hasta donde llega la literatura relevada, una medición de cómo cambia el NAD+ con la edad en perros sanos.

¿Qué es el Dog Aging Project?

Es un estudio longitudinal de largo plazo sobre envejecimiento en decenas de miles de perros de compañía, descrito en Nature en 2022. Recolecta encuestas, datos ambientales, historias clínicas veterinarias, secuenciación genómica, clinicopatología y fenotipos moleculares de sangre, plasma y materia fecal. De su material salieron el relevamiento del metaboloma plasmático canino y TRIAD, el ensayo de rapamicina en perros sanos de mediana edad.

¿Hay ensayos clínicos con NAD+ en perros?

Hay uno publicado, de 2024: un ensayo aleatorizado, controlado y doble ciego en 70 perros de compañía de 10 años o más con deterioro cognitivo leve a moderado, que compararon placebo contra una combinación de un senolítico y un precursor de NAD+. La escala de disfunción cognitiva reportada por los dueños mostró diferencia significativa entre grupos, pero las pruebas cognitivas hechas en la clínica y la actividad medida con acelerómetro no, y todos los grupos —incluido el placebo— mejoraron.

¿Se puede darle NAD+ a un perro?

No es una pregunta que este artículo pueda responder, y la respuesta corta es que el NAD+ que vende BioJak es material de investigación de laboratorio: no es un medicamento ni un producto de uso veterinario, y no está aprobado por SENASA ni por ANMAT para su administración a animales fuera de un protocolo de investigación. Cualquier decisión sobre la salud de un animal corresponde a su veterinario.

Referencias

Las referencias que sostienen lo citado más arriba, recuperadas de PubMed:

  1. Creevy KE, Akey JM, Kaeberlein M, Promislow DEL; Dog Aging Project Consortium. An open science study of ageing in companion dogs. Nature. 2022;602(7895):51-57. doi:10.1038/s41586-021-04282-9
  2. Coleman AE, Creevy KE, Anderson R, et al. Test of Rapamycin in Aging Dogs (TRIAD): study design and rationale. GeroScience. 2025;47(3):2851-2877. doi:10.1007/s11357-024-01484-7
  3. Harrison BR, Partida-Aguilar M, Marye A, et al. Protein catabolites as blood-based biomarkers of aging physiology: findings from the Dog Aging Project. Aging Cell. 2025;24(11):e70226. doi:10.1111/acel.70226
  4. Urfer SR, Darvas M, Czeibert K, et al. Canine Cognitive Dysfunction (CCD) scores correlate with amyloid beta 42 levels in dog brain tissue. GeroScience. 2021;43(5):2379-2386. doi:10.1007/s11357-021-00422-1
  5. Cardoso D, Barthélémy I, Blot S, Muchir A. Replenishing NAD⁺ content reduces aspects of striated muscle disease in a dog model of Duchenne muscular dystrophy. Skelet Muscle. 2023;13(1):20. doi:10.1186/s13395-023-00328-w
  6. Jiménez AG, Paul KD, Benson M, Lalwani S, Cipolli W. Cellular metabolic pathways of aging in dogs: could p53 and SIRT1 be at play? GeroScience. 2024;46(2):1895-1908. doi:10.1007/s11357-023-00942-y
  7. Simon KE, Russell K, Mondino A, et al. A randomized, controlled clinical trial demonstrates improved owner-assessed cognitive function in senior dogs receiving a senolytic and NAD⁺ precursor combination. Sci Rep. 2024;14(1):12399. doi:10.1038/s41598-024-63031-w
  8. Zeng M, Zhou T, Li Z, et al. Transcriptomic and intervention evidence reveals domestic dogs as a promising model for anti-inflammatory investigation. Aging Cell. 2024;23(5):e14127. doi:10.1111/acel.14127
  9. Ge S, Liu Y, Li D, et al. Epitranscriptomic analysis reveals features of NAD-capped RNAs upon supplementation of nicotinamide mononucleotide in human. Exp Cell Res. 2025;453(1):114780. doi:10.1016/j.yexcr.2025.114780
  10. Guo X, Zhu C, Adam SY, et al. Nicotinamide mononucleotide modulates endothelin-1 via NR4A1 and histone modifications in canine intestinal epithelial cells. Animals (Basel). 2026;16(4):591. doi:10.3390/ani16040591

Este contenido es de carácter educativo e informativo. Los productos de BioJak son exclusivamente para investigación de laboratorio y uso educativo. No constituyen consejo médico ni veterinario, no están aprobados para uso humano ni animal, y no deben administrarse a ninguna mascota. La investigación citada corresponde a estudios preclínicos y a un único ensayo veterinario, cuyos resultados no se extrapolan a la práctica clínica.


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